Fernando Alonso, desalentado por el desenlace de Aston Martin en Imola: “Una dosis insólita de mala suerte”
El piloto asturiano se quedó a las puertas del top 10 en el Gran Premio de Emilia Romaña, encadenando su séptima carrera consecutiva sin sumar puntos para Aston Martin.
La séptima cita del calendario se presentaba como una oportunidad crucial para Aston Martin. La escudería británica desembarcó en Imola con un paquete técnico renovado —siete mejoras significativas— que, en la jornada del sábado, permitieron al AMR25 mostrar un rendimiento más competitivo.
La clasificación reflejó el avance: ambos monoplazas se ubicaron entre los diez primeros, con Alonso finalizando en un prometedor quinto lugar.
Una carrera de variables imprevisibles para Alonso
Pese al alentador rendimiento sabatino, Alonso adoptó un enfoque pragmático. Era consciente de que en carrera los Ferrari y Williams podrían superarlos, y no tardó en confirmarse. La salida fue limpia, y el español logró conservar la quinta plaza. No obstante, la estrategia del equipo, apostando por una parada temprana, no surtió el efecto esperado.
El primer giro dramático llegó con un Virtual Safety Car provocado por Esteban Ocon. En lugar de beneficiarlo, este periodo neutralizado alteró el orden estratégico y perjudicó al asturiano, que perdió terreno y cayó a la octava posición con neumáticos desgastados, mientras sus rivales directos aprovechaban para cambiar gomas. Poco después, Alonso se vio relegado hasta la decimocuarta posición, momento en el que expresó su frustración por radio: “Soy el piloto con más mala suerte del mundo”.
Un segundo respiro llegó con un Safety Car provocado por Andrea Kimi Antonelli, que le permitió realizar su detención en mejores condiciones. Desde ese instante, comenzó una remontada vibrante que lo dejó finalmente en la undécima plaza, a las puertas de los puntos.
Un esfuerzo sin recompensa
“Ha tocado resistir hasta el final. Íbamos camino de un sexto o séptimo puesto. Habría sido un botín muy valioso para el equipo”, declaró alonso bicampeón mundial tras la carrera.
“El ritmo existía, incluso seguía a Lando Norris y George Russell, algo inédito para nosotros esta temporada. El coche hoy se comportó de forma excelente”.
Alonso no ocultó su decepción por la alteración táctica causada por el Virtual Safety Car. “Nos trastocó por completo. Salimos 14º tras esa fase, aunque pudimos remontar gracias al buen ritmo. Superamos a Alpine, Sauber y AlphaTauri. Esta vez estuvimos en la lucha con Williams y Mercedes, pero la fortuna nos fue totalmente esquiva”, lamentó.
“En Miami terminamos a 20 segundos del penúltimo. Hoy adelantamos a cuatro coches en apenas nueve vueltas y llegamos a pelear con el Red Bull de Yuki Tsunoda en la última vuelta. El fin de semana fue sólido en general, pero en carrera, simplemente, la suerte nos dio la espalda”, concluyó con resignación.
Así culminó el paso de Fernando Alonso por Imola: undécima posición en una prueba marcada por múltiples contingencias estratégicas, un rendimiento alentador, pero sin recompensa tangible.





